Siempre he creído que la vida acaba encontrando para uno el sitio al que pertenece. Nada parecía indicar que la peluquería de alto nivel fuese a ser mi destino (¡de niña ni siquiera me interesaba peinar a mis muñecas!), pero así ha sido.
Lo que me hizo crear la peluquería molecular fue mi pasión por la investigación y mi curiosidad por las cosas. Tras desarrollar esta inquietud con mis estudios en arquitectura, descubrí un talento natural la peluquería con una metodología científica y desarrollé una gran capacidad para aprender nuevas técnicas.